La carta de la Templanza nos avisa de que debemos hacer las cosas con la debida tranquilidad, sin perder nunca nuestro equilibro, y sobre todo, sabiendo que nuestras palabras son las justas. Debemos encontrar en nosotros mismos la paz necesaria para vivir cualquier circunstancia dentro de nuestra vida, por muy dura o difícil que sea esta. Es el aviso de que no debemos dejarnos guiar por nuestros impulsos más irracionales. Es el autocontrol y la paciencia.

La Templanza también nos marca la prudencia dentro de las acciones que llevemos a cabo, da igual la faceta de la vida donde estas tengan lugar. Muestra que debemos coger el camino más conveniente para nosotros en todo momento, aunque las opciones que se nos presenten puedan ser muchas, o más fáciles que la que es realmente la nuestra.
En una tirada del Tarot, cuando aparece la Templanza vamos a tener que reflexionar sobre cosas como la paciencia, la moderación y la armonía, tanto de nuestra mente como de nuestro cuerpo. Y todo eso dirigirlo exactamente hacia cualquier objetivo que nos hayamos impuesto.
En un sentido negativo, y siempre que surgiera con unas cartas determinadas, la Templanza nos indicaría desórdenes, conflictos personales, y una manera impulsiva de actuar, que podría llevarnos a situaciones muy negativas para nosotros.
