No es una relación fácil. Al hombre Aries le gusta andar deprisa y a su amada Tauro, correr no es justo lo que sabe hacer mejor, ella necesitará su tiempo para todo y a él, parece que le vayan a faltar siempre décimas de segundo. A ella le gusta reparar, a él le gusta sustituir, a él le gusta gastar, a ella, ahorrar.

Ya vemos que son muchas las diferencias que esta pareja deberá afrontar en una vida en común. Tienen el mismo grado de testarudez, pero lo aplican de un modo distinto. Por suerte, la mujer Tauro tiene grandes dosis de paciencia y no pierde los nervios con la misma facilidad que su amado carnero. Por cierto, si algún día llegara el punto que la pacífica señora Tauro se enfadara de verdad, al carnero alucinaría, porque es mejor que nunca veáis a un Tauro enfadado de verdad.
A favor esta pareja tendría los momentos de intimidad y pasión, nadie como ellos para jugar y disfrutar juntos, pero cuidado, que el hombre Aries no pretenda que su enamorada le perdone todo por un beso, por muy pasional que sea. Una mujer Tauro, necesita hablar las cosas y solucionarlas en un ámbito distinto al del dormitorio.
