
Leo es el signo del horóscopo que tiene una personalidad más dominante, y como no podía ser de otra manera, esto se refleja altamente en sus relaciones amorosas. Las personas de signo Leo exigen el cien por cien de su pareja en el amor, aunque ellos no acaben de entregarse de la misma manera.
Leo es un signo poderoso, pero esta fuerza en el amor se transforma en protección y tacto hacia su pareja. Esa seguridad que tienen es una de las características que más atraen a los demás. Les gustan los halagos ya que estos alimentan su gran ego, pero estos deben ser siempre completamente honestos, ya que se dan cuenta enseguida cuando sólo se les quiere dorar la píldora, y estos no reflejan algún rasgo destacado de ellos.
Los Leo tienen mucho de posesivos, y esto muchas veces se traduce en celos, por lo que es normal esperar de ellos un dominio muy grande. Aunque muchas veces ellos mismo no lo ven así, ya que lo ven como su propia necesidad de proteger a todos aquellos a los que quieren. Pero un Leo no tiene por qué buscar a una pareja sumisa para sentirse feliz dentro de una relación sentimental. Para ellos lo mejor es que haya fortaleza por parte de los dos, ya que esto lo convierte en un igual y no en una posible víctima.
Algo beneficioso a la hora de tratar con un Leo es saber interpretar los motivos por los cuales pueden tener un día malo, ya que sus motivos siempre tendrán una buena justificación, y saber comprenderlos puede hacer que la relación sea muy armoniosa y larga.
