Flores de Bach.
El doctor Bach, que ya había cosechado grandes éxitos en la medicina homeopática, decidió experimentar con unos remedios hechos con flores que el mismo había recogido durante sus periodos vacacionales. Los preparó de manera homeopática y el resultado fue tan sorprendente que decidió consagrarse a la búsqueda de nuevos remedios de forma definitiva por todo Gales.

La forma como hacía sus preparaciones era distinta a la que usaba en homeopatía. Con las flores, recogía el rocío depositado en ellas por las noches y eso lo convertía en tintura madre. Su efecto era tan poderoso que no dejaba de asombrarlo y de estimularlo para seguir buscando cada vez nuevos remedios.
Lo primero que hizo fue experimentar sobre él mismo, después siguió con animales y plantas, y cuando estuvo completamente convencido de sus efectos beneficiosos, empezó a aplicarlos a todos sus pacientes. Y por medio de estos experimentos se dio cuenta de que al tratar las emociones y la mente, las enfermedades físicas no se repetían. Quedaban curadas de una manera definitiva.
