
Seguro que muchísimas veces habéis escuchado eso tan viejo de “este tiene mal de ojo” o “me han echado mal de ojo”. Hoy vamos a ver qué es eso del mal de ojo y que de cierto hay en todo esto.
Lo del mal de ojo es una creencia, o mejor deberíamos decir que es una superstición, que viene de muy antiguo. Mucha gente ve en su causa las épocas de su vida que le pueden resultar más difíciles o que más problemas ha tenido. La cultura popular atribuye el mal de ojo a la envidia o al mal que una persona quiere causar sobre otra. De la misma manera, se cree que se puede originar por un deseo muy fuerte o por la mirada.
Un aspecto a tener muy en cuenta, es que si alguien cree con fe ciega en algo, esto de una u otra manera se hará mucho más fuerte. Por eso si alguien cree que le han echado mal de ojo, lo más probable es que achaque a eso todo lo malo que le esté pasando en la vida. Y esto, sinceramente, no es para nada verdad. No hay que olvidar nunca que a lo largo de nuestras vidas, vamos a pasar por épocas buenas, donde todo nos irá bien y habrá cierta estabilidad. Pero sin ningún género de duda, también habrá otras épocas por las que tendremos que soportar desgracias que nos pueden afectar en un grado mayor o menor, dependiendo de cada persona. Si alguien cree en su mala suerte, centrará toda su energía en lo negativo, y olvidará por completo las cosas buenas que le puede traer la vida.
Creer en el mal de ojo puede impedirte que encuentres soluciones a los problemas que se te plantean en la vida. Nadie puede cambiar nuestra suerte, somos los únicos que hacemos nuestra suerte todos los días. Sólo si uno lo permite y le da ese poder, otro puede dañarle de alguna manera.
