La Luna es la luminaria de aspecto femenino, y por tanto representa a la mujer, los sentimientos, la fecundidad, la maternidad y la psique. Al igual que el periodo en una mujer, su rotación alrededor de la Tierra dura 28 días. Es un planeta que rige sobre todo los aspectos emocionales y físicos de la mujer. Es un planeta que remarca las características más débiles de del signo al nacer la persona.

Representa lo más superfluo de la personalidad en ambos sexos, y de este modo resalta en los demás las primeras impresiones que tienen de alguien, así como sus características más instintivas. Un conjunto lunar traerá dificultades para crear un hogar estable, y dará un aire pesimista, nostálgico y muy poco seguro de sí mismo.
Bajo la dependencia de la Luna está todo lo relativo al hogar y la familia, y crea lo que sería la corriente de inestabilidad emocional debido a que en 28 días recorre los 12 signos del zodiaco. Otras cualidades de la Luna son la ensoñación, la imaginación y una necesidad constante de dar y recibir amor.
Una debilitación de la Luna, hace de aquellos que están en su influjo personas de poca voluntad, tímidas, muy sensibles, incluso con desequilibrios mentales o emocionales. Esto puede crearles una susceptibilidad que tiene como consecuencias una psicología contradictoria. Estas personas buscarán la ayuda de los demás a cambio de su cariño o afecto.
Una característica muy importante de la Luna es la gran capacidad maternal que es capaz de proporcionar a la mujer. Desde un punto de vista físico también está relacionada con el embarazo, el parto y el cuidado de los niños.
La Luna es el cuerpo y el alma de los sentimientos y esto sirve de intermediario entre el cuerpo físico y la conciencia. Puede crear un puente entre lo terrestre y lo celestial. Además es el complemento perfecto de todo aquello que es verdad absoluta e inmutable representado por el Sol, donde este se refleja y puede adquirir un infinito número de matices.
