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Dic
La Rueda de la Fortuna no para nunca de girar, y está fuera de nuestro alcance poder controlarla. Esto hace que nada en la vida acabe estancado, pero por otro lado hace que estemos siempre en permanente estado de adaptación y pone a prueba nuestra paciencia en este camino. Esta carta nos habla de la evolución, de los cambios que van a llegar y de que nos dejemos arrastrar por la corriente de la vida hasta donde ella nos quiera llevar.



